Pompeyo Conrado Zepeda Bravo 
- Colaborador y docente Mano Amiga Puebla

“Formar parte de Mano Amiga ha sido una de las mayores bendiciones de mi vida. Más que una institución educativa, para mí representa una comunidad comprometida con la transformación de las personas y de la sociedad a través de la educación, los valores y la formación integral.

Recuerdo con especial emoción el momento en que fui invitado a integrarme a este gran proyecto en Puebla. Desde entonces he tenido el privilegio de acompañar a generaciones de alumnos en su crecimiento académico, humano y espiritual. A lo largo de los años he vivido experiencias profundamente significativas, como la fortaleza y resiliencia que demostraron nuestros estudiantes durante la pandemia, así como la satisfacción de recibir hoy en nuestras aulas a los hijos de aquellos alumnos que alguna vez acompañé y que ahora han formado sus propias familias.

Lo que más ha marcado mi paso por Mano Amiga es la mística que se vive día a día. Esa formación ha trascendido mi labor profesional y ha impactado profundamente mi vida espiritual y familiar. Gracias a ella he aprendido a vivir con mayor plenitud, a buscar la trascendencia y a comprender que educar es una misión que transforma tanto a quien enseña como a quien aprende.

Acompañar a los estudiantes es una experiencia enriquecedora y apasionante. Cada día representa una nueva oportunidad para aprender de ellos, guiarlos y ser testigo de su crecimiento. Los momentos más emotivos suelen llegar en las graduaciones y despedidas, cuando los jóvenes expresan su gratitud y muestran el impacto que la formación recibida ha tenido en sus vidas. También guardo con especial cariño el recuerdo de un exalumno que, después de haber partido molesto por cuestiones de disciplina, regresó tiempo después para agradecer y reconocer el valor de lo vivido durante su formación.

Mano Amiga me ha ayudado a crecer tanto personal como profesionalmente. Hoy soy una persona más disciplinada, organizada y consciente de la importancia de administrar adecuadamente mi tiempo y mis recursos. Cada curso, cada experiencia formativa y cada encuentro con la comunidad educativa han contribuido a mi desarrollo integral.

Si tuviera que describir a Mano Amiga en tres palabras serían: refugio, amor y entrega. Porque eso es lo que he visto reflejado en nuestros alumnos, en mis compañeros docentes y en mi propia experiencia dentro de esta gran familia.

Recomendaría Mano Amiga a cualquier familia o profesional porque conozco de primera mano quiénes somos y cuál es nuestra misión. Los resultados hablan por sí mismos: formamos personas capaces de transformar su entorno con valores, compromiso y sentido de trascendencia.

Después de todos estos años, puedo resumir mi experiencia en una frase que nace del corazón: ‘Soy bendecido con un empleo que me hace feliz, donde puedo ser discípulo y apóstol al mismo tiempo.’
¡Gracias Mano Amiga por permitirme ser parte de esta misión que transforma vidas!”.

Picture of Mano Amiga

Mano Amiga

¡Ayúdanos a transformar la vida de niños y jóvenes de Mano Amiga!

Padrinos mano amiga