“Estudié en el Colegio Mano Amiga Tapachula desde preescolar hasta preparatoria, egresando en el 2023. Durante estos años, esta institución se convirtió en una pieza fundamental de mi crecimiento académico, humano y espiritual.
La educación en valores que recibí fue un pilar en la formación de la persona que soy. El humanismo, empatía y compromiso forman parte de mi esencia. Esa misma disciplina adquirida durante tantos años, continúa acompañándome en la Universidad, donde vivo con responsabilidad cada una de mis actividades, con el propósito de brindar siempre lo mejor de mí. Además, Mano Amiga fortaleció la formación espiritual iniciada en mi familia. Mis papás sembraron el amor y el conocimiento de Dios en mí desde pequeña, y el Colegio reforzó estas bases, ayudándome a profundizar en mi fe.
Otro aprendizaje que me brindó el Colegio fue el liderazgo con sentido humano. Hoy lo pongo en práctica con mis compañeros de clase y en los distintos grupos de los que formo parte, como Pastoral Juvenil, el Programa de Liderazgo y Excelencia Vértice y los apostolados del Regnum Christi. Entre ellos, Juventud y Familia Misionera, que comparto con mi familia, además de otras actividades de servicio que realizamos juntos.
Por otra parte, Mano Amiga me regaló valiosas oportunidades de formación integral como ser Colaboradora ECYD, participar en concursos de inglés y oratoria, Torneos de la Amistad y, sobre todo, la obtención de la beca que hoy me permite estudiar la Universidad.
Guardo con especial cariño los Torneos de la Amistad, que más allá de la competencia, fueron momentos que fortalecían la amistad y la unificación de las familias.
Resumiendo mi experiencia en una sola frase diría que Mano Amiga se convirtió en un hogar donde descubrí nuevos talentos, fortalecí mi fe y recibí las bases que hoy impulsan una vida de liderazgo al servicio de los demás.
Desde luego, un momento especial en mi vida fue recibir la beca para estudiar en la Universidad Anáhuac Mayab. Por ello, estoy profundamente agradecida con Mano Amiga por haber hecho posible esta oportunidad. Gracias a ella, puedo participar en los distintos apostolados y programas que complementan mi experiencia universitaria, además de estudiar una carrera que me apasiona. Amo la existencia de la capilla al interior de sus instalaciones y que Dios ocupe un lugar tan importante dentro de la vida universitaria.
Por todo esto, siempre estaré agradecida con Mano Amiga por confiar en mí, abrirme tantas puertas y brindarme amor. Gran parte de quien soy en la actualidad se la debo a la formación, las oportunidades y el acompañamiento recibido durante tantos años”.




