Testimonios de misioneros de Mano Amiga Puebla durante las Misiones Extraordinarias

“Las misiones extraordinarias que se llevaron a cabo durante la Semana Santa, representaron un gran reto que acogimos con ilusión.

En esta ocasión llevaríamos la Palabra de Dios a muchas personas desde casa, pero ahora utilizaríamos la tecnología a nuestro favor como herramienta de evangelización, lo cual dio un giro radical al uso de las redes sociales.

El equipo de responsables de Megamisiones ideó una gran campaña de promoción para llegar a todos los que conformamos la gran familia de Mano Amiga Puebla.

Contamos con la participación activa de los colaboradores (director general, coordinaciones, prefectos, maestros, enfermera y un integrante del equipo de apoyo), jóvenes de bachillerato y secundaria; con nuestra recién formada, familia misionera y se unieron a nosotros familias de los distintos niveles educativos.

Se utilizó la plataforma Misionero Extraordinario, Facebook, Google sites, aula 24 horas, WhatsApp y Zoom para poder comunicarnos y vivir estos días santos de la mano de Dios y sobre todo en familia. Ver familias reunidas entorno del Rosario, del Viacrucis o haciendo oración, es algo bastante especial que nos hizo experimentar una gran experiencia, que fue misionar con los nuestros, pero sobre todo aceptar que Dios misionaría este año en nuestros corazones. Gracias al apoyo del equipo, se logró monitorear y dar acompañamiento a las personas que dijeron sí al nuevo sueño de Dios.

Nuestro sueño no paró, el Espíritu Santo movió nuestro celo apostólico, salimos en la búsqueda de nuestras comunidades, a las que por dos años nos han recibido con los brazos abiertos y queríamos seguir con ellos.

Acudimos al párroco Rafa de la comunidad de Altotonga, Veracruz en busca de su autorización para formar grupos de WhatsApp y poder superar la barrera de la distancia. Él dijo sí al nuevo sueño de Dios y con ello logramos compartir a nuestras comunidades el evangelio del día, el Ángelus, las catequesis y las actividades para los pequeños.

Fue grato observar las fotos que nos hicieron llegar de las actividades que realizaron, así como ver a las familias reunidas entorno a la lectura del Evangelio. Lo que alentó nuestro espíritu misionero fue hacer el visiteo por teléfono con las personas de la comunidad para compartir el Evangelio diario durante la semana. Fue un gozo para el alma, algo que no se puede explicar, pues Dios nos llevó de la mano a donde más lo necesitaban. Este año fue diferente, pues Dios nos pidió salir de nuestra zona de confort y renovarnos, ser misioneros creativos, entregados y sobre todo alegres.

Las actividades que realizamos hicimos en la comunidad de Altotonga también las compartirnos en la comunidad de San Miguel Tenancingo, Tlaxcala. Le presentamos al párroco Antonio la plataforma de Misiones Extraordinarias, él nos dio la apertura para participar en su comunidad y nos incluyeron en su equipo de comunicaciones; de esta manera logramos llegar a sus fieles por medio de flyers que se colocaron por todas las comunidades que forman la parroquia, en la cual, promocionamos los horarios de las celebraciones y la plataforma Misionero Extraordinario, también se compartieron en los grupos de WhatsApp los contenidos de la plataforma para que llegaran a los pequeños de catecismo y sus familias.

Dios nos permitió lanzar las redes en su nombre y estos fueron los grandes resultados: 93 misioneros y 264 familias participantes”, Adriana Rojas, responsable de Megamisión Mano Amiga Puebla.

“Este año estábamos esperando a las jovencitas misioneras con mucha alegría y emoción, pues nos gustan mucho los temas que nos dan y les dan a nuestros hijos. Al saber que no venían nos pusimos tristes, pero la catequista nos comentó que las misioneras no querían dejarnos solos durante esta Semana Santa, por eso nos pidieron nuestros números de celular para formar un grupo en WhatsApp.

La gran sorpresa fue cuando nos comenzaron a marcar, nos leyeron el Evangelio, y nos platicaron lo que Dios nos quería decir. Me ayudaron muchísimo, aprendí muchas cosas que no sabía y junto con mis hijos aprendimos que Dios nos ama muchísimo, más de lo que nosotros creemos. Gracias por todo lo que nos enseñaron día a día. Esa semana decidí algo muy impórtate que les quiero compartir, me invitaron a formar parte de las capacitaciones para ser catequista y le dije Sí a Dios. Ahora quiero ayudar a los niños de mi comunidad para hacer crecer su fe. Espero formarme bien y ayudar más a mi capilla”, Sra. Estela Rodríguez Rosas, 31 años, originaria de la comunidad de Altotonga, Veracruz.