Mano Amiga participa en la Megamisión Extraordinaria 2020

Durante la Semana Santa del mes de abril, los colegios Mano Amiga participaron en la Megamisión Extraordinaria que se llevó a cabo de manera virtual.

Participaron colaboradores, alumnos, padres de familia y miembros de algunas comunidades de misiones.

La Megamisión Extraordinaria virtual comenzó con la Misa de Envío el cuatro de abril. A lo largo de la Semana Santa, cada familia se unió virtualmente a todas las actividades que se organizaron: pláticas, celebraciones litúrgicas, el rezo del rosario, meditaciones, adoración y cantos. Niños, jóvenes y adultos se conectaron para rezar juntos, compartir la propia fe, además de tener actividades de integración y convivencia en sus casas con su familia y virtualmente con sus equipos y comunidades

El objetivo fue vivir con Cristo, vivir con las familias, con la misión. Misionar a los de casa y misionarse entre todos con un testimonio de oración.

Los frutos no se hicieron esperar, la Semana Santa, llena de oración, preparó a los misioneros para vivir los siguientes días de la Pandemia #quedateencasa; ayudó a comprender esta realidad inesperada y les enseñó a convivir más con la propia familia; a conocerse en otras facetas y apoyarse y consolarse mutuamente.

“Para mí, ser una misionera extraordinaria fue una experiencia increíble. Cuando me enteré de las misiones extraordinarias no tenía idea de cómo iban a ser, pero una vez que me inscribí y empezó la Semana Santa, me llevé la gran sorpresa de cómo la tecnología puede ayudar a misionar a muchas personas sin salir de casa.

Con la computadora mandé mensajes a mis alumnos de secundaria, a través del celular pude mandar a cientos de personas la liturgia de lo que significaba cada día. A mis familiares y amigos también les mandaba quien iba a celebrar los oficios y lo horarios en los que se iban a proyectar por las diferentes redes sociales, las misas; tal vez si yo me hubiera ido físicamente de misiones, ésta hubiera sido una parte que no hubiera podido cubrir.

Juventud y Familia Misionera nacional, sacerdotes y consagradas del Regnum Christi me ayudaron en toda la misión de estar informando a mucha gente, ayudándola a vivir la Semana Santa, me sentí acompañada en todo momento por ellos; con su programa, nos iban enriqueciendo a nosotros los misioneros, nos llenaban el alma con el material que prepararon: pláticas, actividades, misas, testimonios, orando con canciones. Nos ayudaron a vivir también una Semana Santa Extraordinaria en familia.

De verdad que con esta experiencia me di cuenta que para misionar no hay límites, como Cristo nos ensenó, se cumplió el mandato de ´Id y predicar el Evangelio´. Me siento muy feliz de pertenecer a un apostolado del Regnum Christi donde, nuevamente lo importante es cumplir lo que Cristo pide, que cada vez más personas lo conozcan. Mil gracias por preocuparse por los misioneros y personas misionadas y por darme la oportunidad de vivir una Semana Santa como ninguna otra y pertenecer esta gran familia misionera”. Marcela González Vega, prefecta de disciplina de secundaria Mano Amiga Lerma.

“Los caminos de Dios son maravillosos y nunca sabemos qué camino tiene preparado para cada uno de nosotros. Al iniciar el año, recibí la invitación por parte de Miss Ale, coordinadora de Formación Católica del colegio de mi hija, para que participáramos como familia en misiones, aceptamos con alegría ya que me encantan las misiones y trabajar con niños.

Para mi esposa e hija sería vivir por primera vez esta experiencia, tenía algún tiempo sin trabajo y por ello estaba dedicado al 100% a mi hija y a las actividades del colegio, por suerte conseguí trabajo dos meses antes de ir a misiones y por desgracia tuve que renunciar a participar en ellas.

Dada la situación mundial que estamos viviendo, recibí la invitación para ser misionero extraordinario y vivir esta experiencia desde mi hogar con mi familia y las personas que me rodean.

Fue increíble ver la respuesta de mis sobrinas y demás familia adulta que permitieron que les lleváramos todas las actividades con alegría, cerrando el día con un rosario para que las niñas mostraran sus trabajos y aprendizajes. Agradecimos a Dios que estamos con salud y que, a pesar de las circunstancias, estamos unidos como familia en estos momentos difíciles y sobre todo con la confianza de que esta experiencia reforzará nuestro amor a Cristo, a María y que en un futuro recordaremos estos eventos como una prueba más que debíamos superar.

Agradecido con Dios y con la oportunidad que nos brindaron de participar en este tipo de eventos, siempre estaré agradecido dando testimonio de vida en cualquier lugar y sobre todo con mi familia. Gracias por estar con nosotros.” Sr. Andrés Hernández Martínez, guía Net del Colegio Mano Amiga Zomeyucan.

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